Qué hacer 2 días en Yogyakarta

En el templo de Borobudur de Yogyakarta

En este post voy a contarte qué hacer 2 días en Yogyakarta. Dónde alojarte, sitios para comer y sus 2 visitas imprescindibles: Los templos de Borobudur y Prambanan.

Estos 2 templos son los culpables de que Yogyakarta, popularmente conocida como Yogya, sea una de las ciudades más turísticas de la isla de Java.

Yogyakarta es una de esas ciudades que no pueden faltar en tu ruta por Indonesia.

Yogyakarta, la perla cultural de Java

Aunque Yogyakarta sea una provincia y ciudad de la Isla de Java, tiene su propio gobierno. Sí, en Yogyakarta todavía reina un Sultán.

Yogyakarta es la capital cultural de Java, cuenta con una de las universidades más grandes de toda la isla. Se podría decir que Yogyakarta es un término medio entre lo que sería una ciudad local (Yakarta o Semarang) y una ciudad turística (Bali).

En este tipo de ciudades un tanto turísticas notarás que los indonesios ya empiezan a tratarte como a un auténtico billete con patas.

Intentan venderte cualquier cosa que puedas imaginar y eso en esta ciudad, deberías aprovecharlo. Yogya es el mejor sitio para hacer tus compras, aquí encontrarás de todo y a un precio mucho más barato que en Bali.

La diferencia de cultura puede hacer que se den situaciones totalmente surrealistas. Ya te lo conté en Qué saber antes de viajar a Indonesia, aquí, en Yogya se presentó un indonesio en nuestro hotel diciendo que era “nuestro amigo”.

Este tío únicamente nos había ayudado a pedir un GrabCar a casa, se memorizó nuestra dirección y se plantó, con un par de huevos, a las 12 de la noche en nuestro hotel.

Imagínate nuestra cara cuando la recepcionista nos avisó de que había un amigo nuestro esperándonos abajo y era él… Seguramente no lo hizo con maldad, de hecho, ante la negativa, nos pidió que si por lo menos podíamos darle nuestro Facebook para practicar su inglés…

Yo lo siento mucho, somos bastante abiertos, pero que se memoricen tu dirección y se presenten a las 00:00 en tu casa sin previo aviso, da miedo, mucho MIEDO.

Cómo llegar a Yogyakarta

Si vas a seguir nuestra ruta, te informo que desde Borneo (aeropuerto de Pangkalan Bun) no hay vuelos directos a Yogyakarta. La mejor opción es volar a Semarang para después ir por carretera hasta Yogyakarta.

El vuelo desde Pangkalan Bun nos costó unas 85.000 Rp p.p. y tarda sólo 1h y 10 minutos en llegar a Semarang.

La ruta por carretera ya es otro tema, son 123 km. Según Google Maps son sólo 2h y 30min, pero nada más lejos de la realidad.

Tienes varias alternativas en función de tus planes:

  • Taxi privado: Tardarás unas 3h y pico en llegar y te costará 500.000 Rp. Es un poco carete, pero muy una buena opción si vais 4 personas.
  • Bus público: Es la opción menos recomendada por muy barata que sea, se tarda unas 6h. Cuesta 54.000 Rp y sólo salen 4 al día.
  • Van local: Fue nuestra elección, nos costó 85.000 Rp p.p y se tarda más o menos lo mismo que en taxi. Escogimos la compañía Joglosemar porque ofrecen buenos precios y salen lanzaderas prácticamente cada media hora. Puedes reservar tu plaza llamando y luego pagar en la oficina. Compartes la van con otras 4-5 personas y te dan una cajita con algo de comer y beber. Otra compañía buena con la que podrías hacer este tipo de trayectos es Daytrans.

Las mejores zonas para alojarse en Yogyakarta

Una de las mejores zonas para alojarte en Yogyakarta es el barrio Malioboro. Este barrio es muy conocido por su famosa avenida Malioboro, una avenida de 2km de tiendas y restaurantes que dan nombre a este barrio.

Aquí está todo el meollo de la ciudad, más abajo te cuento un poco más sobre la avenida Malioboro, uno de los mejores sitios para hacer tus compras.

Sin embargo, nosotros nos decantamos por hospedarnos en Prawirotaman, una zona mucho más tranquila, más económica y muy bien comunicada. En esta zona tienes también muchas opciones para comer, cenar y tomarte una copilla en alguno de sus pubs.

Por todo esto, Prawirotaman se convierte en una de las zonas preferidas por los mochileros. Por cierto, no te vayas de esta barrio sin probar uno de esos riquísimos helados del Tempo Gelato Prawirotaman.

Dentro de Prawirotaman, decidimos alojarnos en Aloha Hotel Yogyakarta. El hotel está genial ubicado, pegado a la calle Prawirotaman, la calle principal que da nombre a esta zona. Ofrecen un precio fantástico, nos costó 17,5€/noche e incluye un desayuno bastante bueno.

El personal es muy amable y te ayudan a contratar allí mismo la excursión estrella, la visita a los templos Borobudur y Prambanan. El hotel no se llevó ninguna comisión por contratarlo con ellos y además, como ese día venían a buscarnos a las 3:30 am, nos dejaron preparado un fantástico picnic como desayuno.

Visita 2 de los templos más importantes de Indonesia

El principal motivo de que Yogyakarta se haya convertido en una ciudad turística es su cercanía los templos de Borobudur y Prambanan. Estas dos visitas son fundamentales si estás preguntándote qué hacer 2 días en Yogyakarta.

Cómo comprar las entradas y su precio

No hace falta que compres tus entradas por internet, te van a salir más caras. Allí mismo los hoteles gestionan directamente las excursiones a ambos templos.

No deberían llevarse comisión, existen varios tipos de entradas y paquetes:

  • Borobudur al amanecer: 450.000 Rp p.p.
  • Borobudur normal: 350.000 Rp p.p.
  • Prambanan: 350.000 Rp p.p.
  • Entrada combinada Borobudur normal + Prambanan: 560.00 Rp. p.p.

Importante: Tengas la edad que tengas, llévate el carné de estudiante, te hacen 50% de descuento en todas las entradas, CHO-LLA-CO.

OJO, con la entrada combinada te ahorras un buen pico pero no incluye Borobudur al amanecer.

Nosotros cogimos la opción de Borobudur al amanecer + Prambanan. Ya que habíamos ido hasta Yogyakarta, no podíamos irnos de allí sin ver el famosísimo amanecer de Borobudur.

Quitando los 3 días en klotok por Borneo, fue lo más caro del viaje. Nos costó a cada uno 450.000 Rp + 350.000 Rp + 160.000 Rp del transporte

Merece mucho la pena contratar este tipo de excursiones porque es muy cómodo y mucho más barato que hacerlas en taxi privado. Por sólo 160.000 Rp p.p. te llevan de puerta a puerta en un autobús junto con otros turistas y un guía que te irá explicando un poco las cosas durante el trayecto.

Ambos templos abren sus puertas de 6:00 am a 17:00-18:00 dependiendo de la época del año.

Templo de Borobudur

El Templo de Borobudur es nada más y nada menos que el templo budista más grande del mundo. Su nombre significa cima (boro) de la colina (budur), cuando estés allí arriba comprenderás por qué.

La historia de Borobudur

En Borobudur hay un total de 72 estupas y todas contienen un Buda en su interior. Dice la leyenda que si superas los 10 niveles del templo, serás capaz de llegar al nirvana.

Se construyó en torno al siglo V y fue abandonado por algún misterioso motivo que aún se desconoce. Hay varias teorías: La llegada del islam, la hambruna que sufrió Java, las erupciones del volcán Merapi o porque simplemente lo consideraron un lugar maldito.

Es increíble lo bien que está conservado. El motivo es que permaneció sepultado bajo las cenizas de una erupción volcánica hasta el siglo XIX.

A comienzos de este siglo los ingleses fueron alertados de su existencia y más tarde los holandeses lograrían su descubrimiento. Más tarde, entre los años 1975 y 1982 se comenzó su restauración y fue nombrado Patrimonio de la Humanidad.

Dentro de la gran estupa se encontró una urna metálica que desapareció misteriosamente. Hay hipótesis que dicen que allí estuvieron las cenizas del mismísimo Buda antes de que fueran exhumadas en la India en el siglo III a.C.

¿Merece la pena ver el amanecer en Borobudur?

Aunque sea más caro, te recomiendo encarecidamente que cojas la entrada con el amanecer por varias razones:

  • Vas a asistir a uno de los amaneceres más bonitos de Indonesia.
  • El templo por la noche se vive de otra manera, se respira paz y tranquilidad. Todo lo contrario que a las 6:00 am, que es cuando ya ha amanecido y entran todos los turistas en masa.
  • No querrás pegarte un madrugón para estar 1h y media en la cafetería esperando a que te dejen entrar a las 6:00 am.

Sin duda mereció mucho la pena pagar aquellas rupias de más. Aunque ninguna foto puede hacer justicia a disfrutar de aquello en directo, aquí os dejo algunas fotos sin retocar para que juzguéis vosotros mismos.

El amanecer en Borobudur

El despertador sonó a las 3:00 am, creo que es el mayor madrugón que nos hemos pegado nunca en un viaje. A las 3:30 de la mañana ya nos estaba esperando el autobús en la puerta del hotel. Tras recoger a los últimos turistas, pusimos rumbo al Templo de Borobudur.

A esas horas, sin tráfico, llegamos a eso de las 4:30 am. Una vez allí, nos bajamos del autobús todos los que habíamos cogido la visita con amanecer. En la entrada nos regalaron un sarong bastante chulo con estampados del propio templo.

Como os podéis imaginar, a esas horas estaba todo completamente oscuro. Así que al entrar, también nos prestaron unas linternas para que pudiéramos ​seguir las indicaciones en medio de toda aquella oscuridad. El trayecto fue realmente divertido, nos sentimos como Indiana Jones en busca del tesoro perdido.

Subimos hasta lo más alto del templo y cogimos un buen sitio para contemplar el tan ansiado amanecer de Borobudur. A eso de las 5:15 am, el cielo comenzaba a enrojecerse tanto que parecía estar en llamas.

Según iba amaneciendo, fuimos descubriendo el espectacular paisaje que nos rodeaba. Ahí estábamos nosotros, en un templo milenario en medio de la jungla. Completamente rodeados de vegetación, montañas, lianas… Un auténtico espectáculo.

No os podéis imaginar la paz que transmite este lugar. Estuvimos casi 3 horas recorriendo cada rincón de este maravilloso templo.

Cuando aquello ya se puso totalmente abarrotado de turistas, decidimos esperar al resto del grupo disfrutando de un pequeño desayuno que te incluye la entrada. A eso de las 8:00 am nuestro autobús ponía rumbo a Prambanan.

Los templos de Prambanan

Prambanan, también conocido como “El Santuario de los Mil Templos“, es otra visita imprescindible si estás preguntándote qué hacer 2 días en Yogyakarta.

Este complejo es Patrimonio de la Humanidad desde 1991 y está considerado como el monumento hinduista más grande del mundo.

La historia de Prambanan

Prambanan data del siglo IX y se dice que llegó a albergar hasta mil templos construidos con piedra volcánica. La mayoría de ellos quedaron derruidos por importantes terremotos durante siglo XVI. En la actualidad “sólo” quedan 244 templos y como podrás ver, la gran mayoría siguen aún en restauración.

Los principales templos de Prambanan, Yogyakarta
Los principales templos de Prambanan, Yogyakarta

Prambanan está dedicado a la Trimurti, que es la representación que tiene el dios hinduista en sus tres formas. Así lo escenifican sus tres templos principales:

  • Candi Shiva (el Destructor): Es el templo principal, el que está en el centro y el de mayor tamaño. Está repleto de vistosas escenas esculpidas en sus paredes que cuentan la historia del Ramayana.
  • Candi Brahma (el Creador): Otro templo de gran tamaño situado a la derecha de Shiva. Su entrada parece la boca de un monstruo y sus relieves nos cuentan las historias finales del Ramayana.
  • Candi Visnú (el Preservador): El otro templo de gran tamaño situado a la izquierda de Shiva cuyos grabados nos cuentan la historia de Krisna.

Frente a cada uno de ellos hay otros tres templos de menor tamaño dedicados a sus monturas:

  • Nandi (un toro) es la montura de Shiva
  • Hamsa (un cisne) es la montura de Brahma.
  • Garuda (un pájaro parecido a un águila) es la montura de Visnú.

La visita a Prambanan

Después de haber contemplado el maravilloso amanecer de Borobudur, tocaba poner rumbo a Prambanan. Tras 1h y media de viaje llegamos sobre las 10:00 am a la entrada de Prambanan.

Nos resultó curioso que hubiera dos tipos de colas, una para los locales (entrada muy barata) y otra para los turistas (a pagar guita buena). Con la entrada te regalan una botella de agua bien fresquita que sabe a gloria bendita, no veáis como pega allí el sol a estas horas.

Como ya te conté en Qué saber antes de viajar a Indonesia, al ser un templo hinduista deberías cubrirte las piernas como señal de respeto.​​ Aquí no te lo regalan pero puedes usar el de Borobudur.

Nada más entrar nos asignaron un guía oficial que nos explicó un poco todo el complejo usando una maqueta bastante chula. Una vez terminada la introducción, recorrimos todo el complejo con él.

Visitamos sus 6 templos principales mientras nos iba contando, con todo lujo de detalles, cada una de las historias grabadas en sus paredes de piedra volcánica.

Cuando terminó de explicarnos todo, se despidió y nos dieron un par de horitas libres para comer y visitar lo que quisiéramos por nuestra cuenta.

En el mismo recinto de Prambanan hay tres templos más, Sewu, Bubrah y Lumbung, todos están incluidos en la entrada. Los dos últimos están bastante cerca pero el Templo de Sewu está un poco alejado, hay unos trenecillos que te llevan gratis hasta allí.

Después de verlo un poco a nuestra bola y ejercer de famosos haciéndonos fotos con locales, volvimos al autobús que nos dejaría a las 15:00 de vuelta en Yogyakarta.

Otras cosas que hacer en Yogyakarta

Una vez hechas las 2 visitas obligatorias de Yogyakarta, te cuento otras cosas que deberías hacer antes de continuar con la Ruta de 2 días por las playas de Uluwatu.

De compras por la avenida Maliobro

No puedes irte de Yogyakarta sin irte de compras por la avenida Malioboro.

En esta calle encontrarás tiendas de todo tipo, puestos callejeros, mercadillos, grandes almacenes, comida rápida… Todo lo que puedas imaginar, es la típica calle que siempre está llena de gente.

Podrás comprar cualquier cosa que te imagines a unos precios realmente buenos. Quizás sea uno de los mejores sitios para comprar souvenirs en Indonesia. Venden ropa, productos de mimbre, joyería, esculturas tradicionales, cuadros, comida… Cualquier cosa que puedas imaginar a muy buen precio.

Los batiks de Malioboro, uno de los mejores del mundo

Pero si hablamos de compras, Malioboro es mundialmente conocido por ser uno de los mejores sitios para comprar un batik.

El batik es una técnica de teñido por reserva, es utilizado para colorear tejidos y consiste en aplicar capas de cera sobre las regiones que no se desean teñir. Este proceso se repite tantas veces como se desee. La propiedad que tiene la cera de resquebrajarse hace que una vez endurecida, provoque los característicos dibujos con líneas craqueladas sobre estos tejidos.

La calidad de los batiks en las tiendas de Malioboro es muy buena. Podrás conseguir camisas, trajes o bufandas hechas con estampados de batik a un precio realmente bueno.

Kraton: El Palacio del Sultán

El Kraton es el palacio donde aún reside el actual Sultán de Yogyakarta. Una auténtica joya de la arquitectura tradicional javanesa.

Antiguamente el palacio estaba rodeado por unos jardines inmensos que con el paso del tiempo quedaron abandonados. Poco a poco estas zonas fueron ocupadas y se formó el llamado barrio del Kraton donde hoy en día residen más de 30.000 devotos del Sultán.

Todos ellos trabajan para él a cambio de unas 10.000 Rp semanales (unos 6€). Se dedican fundamentalmente a organizar ceremonias, espectáculos de música, danza… Es todo un honor para ellos, nadie les obliga a hacerlo.

Si decides acercarte, intenta que coincida con alguno de los días de la semana en los que hacen exhibiciones de música y danza tradicional en el patio principal.

La única zona del Kraton de Yogyakarta que no está abierta al público son las dependencias donde actualmente vive el Sultán.

Este pequeño barrio es uno de los lugares más bonitos y auténticos de Yogyakarta. Un lugar parado en el tiempo donde la vida discurre lentamente.

Taman Sari: El Castillo de Agua

Hoy en día aún pueden encontrarse numerosas ruinas de lo que fueron los jardines del Sultán.

Una de las más bonitas es Taman Sari, el Castillo de Agua. El antiguo Sultán además de utilizarlo como fortaleza, lo usaba como zona de paseo, rezo y meditación.

‘La Alhambra de Yogyakarta’ la llaman algunos… Pero los que dicen esto es porque no han visitado La Alhambra en su vida. Aunque el concepto sea similar, es todo un pecado comparar esto con nuestra Alhambra de Granada. Lo siento mucho, pero es así.

La entrada cuesta 15.000 Rp. A mi gusto es una visita totalmente prescindible, pero es una buena opción si tienes tiempo libre y estás en el Kraton de Yogyakarta.

Pasea por el parque Alun Alun

En el parque Alun Alun se encuentran los llamados árboles mágicos, dos árboles gigantescos que se encuentran en el centro de este parque. Dice la leyenda que si te cubres los ojos y consigues pasar por el centro, tienes el corazón puro.

Verás que en el propio parque te alquilan vendas para los ojos… Flipante, estos indonesios hacen negocio de cualquier cosa jajaja.

Chica comprobando la leyenda del parque Alun Alun de Yogyakarta
Chica comprobando la leyenda del parque Alun Alun de Yogyakarta

Una de las cosas más divertidas que hacer en Yogyakarta es visitar el parque Alun Alun por la noche. Los odong odong son cochecitos a pedales repletos de lucecitas y se genera un ambientazo muy chulo en esta zona. Puedes alquilar uno y recorrer el parque por unas 100.000 Rp/h.

Con este último paseo pusimos fin a nuestra expedición por Yogyakarta. A la mañana siguiente cogíamos un vuelo a Bali para comenzar nuestra ruta por Bali, allí nos esperaban 2 días recorriendo las playas de Uluwatu.

Vídeo de Yogyakarta

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